FAUNA

La fauna de la zona está condicionada por la vegetación existente, pudiendo encontrar mamíferos como el zorro, el jabalí, el conejo o el erizo.

La localidad de Aspe cuenta con una de las 69 estaciones de anillamiento que se distribuyen por todo el territorio nacional. Científicamente se ha comprobado que las aves utilizan el río Vinalopó como recorrido migratorio hacia el continente africano. Y en los duros inviernos del norte de Europa, las aves utilizan nuestro curso fluvial para realizar la invernada con temperaturas más templadas. Algunas de las especies ornitológicas que podemos observar son: buitrón (Cisticola juncidis), carbonero común (Parus major), carricero común (Acrocephalus scirpaceus), cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), curruca capirotada (Sylvia atricapilla), estornino negro (Stumus unicolor), gallineta de agua (Gallinula chloropus), golondrina dáuirca (Hirundo daurica), gorrión común (Passer domesticus), martín pescador (Alcedo atthis), mirlo común (Turdus merula), mosquitero común (Phylloscopus collybita), ruiseñor bastardo (Cettia cetti), verdecillo (Serinus serinus) y jilguero (Carduelis carduelis).

Algunas aves se han adaptado a las zonas urbanas, como ocurre con el avión o hambrión (vencejo común, Apus apus), la golondrina o avión (avión común, Delichon urbica) o la golondrina común (Hirundo rustica).

Estas especies en su origen aprovechaban los escarpes y cortados rocosos de las montañas para su reproducción, pero se acostumbraron a los espacios urbanizados: en el caso de los aviones o hambriones y las golondrinas o aviones eligieron las zonas del centro del pueblo, aprovechando los salientes, tejas y huecos de los edificios más antiguos, para establecer sus nidos; mientras que las golondrinas prefirieron las zonas de los campos de cultivo, aprovechando los corrales y casas de campo. Otra de las aves urbanas sería la paloma, descendiente de la paloma bravía (Columba livia).

En cuanto a la fauna anfibia, destacar los sapos (sapo común, Bufo bufo; sapo corredor, Bufo calamita; sapo partero común, Alytes obstetricans; sapo de espuelas, Pelobates cultripens y sapillo moteado, Pelodytes punctatus) junto con la rana común (Rana perezi).

En el caso de los reptiles, los más extendidos son: los dragones, como la salamanquesa común (Tarentola mauritanica) y la salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus); el hardacho o samacho (lagarto ocelado, Lacerta lepida), la lagartija ibérica (Podarcis hispanica) o la lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus). Las cinco especies de ofidios o culebras encontradas son inofensivas para el hombre, como la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), la de escalera (Elaphe scalaris), la de herradura (Coluber hippocrepis), la de collar (Natrix natrix) y la viperina (Natrix maura).